Así me siento después de tanto periplo
por médicos. Sin ninguno sabiendo nada. La sanidad pública menospreciando a la
privada porque sólo quieren sacar los cuartos y cuando ven que tampoco tienen
la solución te mandan a la privada de nuevo. Y de allí al curandero para que me
preparen cuerpo y espíritu para el proceso de ICSI.
Fui con la mente abierta, la acupuntura
es respetada y realmente creía que sería buena para mí, pero después de dos
sesiones, de estar peor por la sensación de pérdida de tiempo, no puedo dejar
de pensar que se aprovechan de nosotros y que nos están tomando el pelo. ¿Que
le doy muchas vueltas a la cabeza y tengo que relajarme? Pues no, no pienso
dejar de dar vueltas a la cabeza, eso nos hace humanos, ser conscientes de lo que
nos ocurre. Y sí, relajarme, pero no a través de cuentos chinos, sino de ver
que las cosas toman un rumbo, van encaminadas, aunque no sabemos a dónde nos
llevarán.
O puede que simplemente la acupuntura no
funcione conmigo.
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